8M. Memorias que hacen caminos
La disposición del recuerdo y el olvido es el suelo para narrar nuestras realidades y luchas. La memoria nos permite significar y construir nuestro presente para mirar y proyectar el futuro que queremos. Recordar organizadxs es un poderoso dispositivo que permite ubicarnos y hacer de nuestras luchas un lugar de transformación radical en un presente que continúa oprimiendo y lacerando tantas formas de vida. El 8m es un día para hacer presente la memoria. Quizás sea tiempo de recordar y narrar la lucha histórica contra el patriarcado de manera que podamos continuar los pasos de lucha manteniendo la crítica y la radicalidad en una época de cooptación.
Ahora el 8 de marzo pasó a ser el día internacional de la mujer, avalado por la ONU. Pero así como Stonewall, la historia de este día tuvo que ver con una serie de revueltas de mujeres trabajadoras. La opresión patriarcal y la opresión del capitalismo no pueden pensarse sin el colonialismo en un mundo que configura su poder en esta triada. Es importante recordar que la lucha de las mujeres explotadas en las fábricas de textiles no estaba separada de su posición de clase. Pensar nuestros esfuerzos, nuestra marcha, los pasos y las consignas como un compartimento aislado desde el sexo es más un obstáculo que una fuerza.
Si nos vamos al escenario planteado por lxs compas zapatistas, 120 años después dónde nos encontramos con una niña en aquel futuro para preguntarle, ¿cómo está todo por allá? y ella suelta su lapidaria frase “Depende de lo que estén haciendo ahora”, nos ayuda a entender que nuestras acciones de hoy deben estar encaminadas a la transformación radical de un mundo que está empeñado en la muerte y la destrucción. Como dice Angela Davis, debemos actuar como si fuera posible cambiarlo todo radicalmente y hacerlo todo el tiempo.
La complejidad de un tiempo en el que los slogans rezan que es tiempo de mujeres y que hemos llegado todas pueden ser engañosos y es por eso que rescatar la memoria, territorializarla para dar sentido a nuestro presente y visión de futuro es fundamental. ¿Cómo vamos a llegar todas si cada 4 días y medio se reporta un feminicidio en México y más de 5 mil mujeres y niñas son desaparecidas al año, si casi la mitad de la población sigue siendo empobrecida, si los territorios siguen siendo despojados y los proyectos extractivos continúan su marcha por encima de las personas y la tierra? ¿Qué significa que sea tiempo de mujeres si el extractivismo y la militarización están a la orden del día? ¿Qué mujeres y con qué miradas llegaron? La lucha antipatriarcal no puede olvidar que el patriarcado trabaja engranado al capitalismo y al colonialismo. Un mundo de mujeres al frente de estos sistemas sigue destruyendo territorios, eliminando vidas, discriminando; sigue viviendo a costa de las minorías de la misma manera en que lo hacen los hombres al frente del mismo. Una lucha antipatriarcal no se trata de que más mujeres lleguen al poder para perpetuar un mismo sistema pero con paridad de género, se trata del día después y de las posibilidades fuera de un sistema que basa su existencia en la explotación de cuerpos y territorios. No me interesan los genitales de quien está en la presidencia, me interesa la mirada de transformación radical que no usa el simple hecho de poseer un determinado sexo como fundamento suficiente para generar cambios.
Que el 8m sea un espacio, tiempo, para reflexionar sobre el horizonte que nos convoca, sobre el mañana que queremos sembrar y al que quizás nunca despertemos pero que contribuiremos a construir. Que haga de la memoria un lugar para mirar los pasos, lo revolucionario de las luchas que nos antecedieron y que nos permita hacer las críticas pertinentes en una realidad que busca edulcorar a partir del sexo o del género. Nos quieren hacer creer que arriba siempre están las soluciones a todos nuestros problemas. Nosotras queremos pensar el 8m junto a la memoria, la tierra y radicalidad de una transformación no sólo en términos de paridad sino de rechazo absoluto a un cis-tema de muerte, explotación, militarización, extractivismo, despojo y consumismo. Porque el 8m fue también una revuelta, un grito de ya basta al sistema capitalista y patriarcal, no lo olvidemos.
Rosa Serna
Red de Resistencia y Rebeldía AJMAQ
Jobel, Chiapas.